Etiquetado de envases: lo que debe saber

La nueva normativa del  Real Decreto 1055/2022 sobre etiquetado de envases, que entró en vigor el 1 de enero del 2025, responde a la necesidad de mejorar la trazabilidad, la transparencia para el consumidor y la sostenibilidad del packaging. Esta legislación, impulsada por la Unión Europea, tiene un fuerte enfoque ambiental y busca estandarizar el etiquetado en toda la cadena de distribución, desde el fabricante hasta el consumidor final.

En este artículo le explicamos en detalle qué dice la normativa, a quién afecta, qué implicaciones tiene para las empresas y cómo podés prepararle para cumplirla correctamente.

¿Qué exige la nueva normativa de etiquetado de envases en 2025?

Obligación de incluir el código identificador del material de embalaje

A partir del 1 de enero de 2025, todos los envases debe incorporar el código identificador del material con el que están fabricados. Esta identificación se basa en el sistema establecido por la Decisión 97/129/CE de la Comisión Europea y tiene como objetivo facilitar la clasificación y reciclaje de residuos.

Esta exigencia ha sido recogida en el Real Decreto 1055/2022, de 27 de diciembre, sobre envases y residuos de envases, publicado por el Gobierno de España, que adapta las directivas europeas al marco legislativo nacional. El artículo 13 del decreto establece que todos los envases deberán estar debidamente etiquetados con el código de material correspondiente.

El código debe incluir el número y las letras correspondientes al tipo de material (por ejemplo, 21 PAP para cartón o 5 PP para polipropileno), y debe ser claramente visible, legible e indeleble. Esta etiqueta podrá figurar en el propio envase o en su etiqueta adhesiva.

Información ambiental obligatoria para el consumidor

Además del código identificador, el etiquetado deberá incluir información clara sobre el destino final del envase. Por ejemplo, si debe depositarse en el contenedor amarillo (envases de plástico y metal) o en el azul (papel y cartón). Esta medida busca facilitar la correcta separación de residuos por parte del consumidor.

El lenguaje debe ser comprensible y, en caso de que el envase esté compuesto por diferentes materiales, se deben indicar por separado y con instrucciones específicas para cada componente.

¿A quién afecta esta normativa?

La normativa aplica a todos los agentes económicos que fabrican, envasan, importan, comercializan o distribuyen productos envasados dentro del territorio de la Unión Europea. Esto incluye:

  • Fabricantes de productos que se comercializan en envases.
  • Empresas que importan productos envasados.
  • Distribuidores y vendedores que utilizan envases secundarios o terciarios (por ejemplo, cajas de transporte o paletización).

También afecta a las empresas de embalaje que diseñan y producen envases a medida. Todas deben asegurarse de que el etiquetado cumpla con la normativa, independientemente del canal de venta (online o físico).

¿Qué tipos de envases deben etiquetarse?

La obligación de etiquetado aplica a todos los tipos de envases, tanto primarios (que contienen el producto directamente), como secundarios (agrupaciones de productos) y terciarios (destinados al transporte o almacenamiento).

Ejemplos:

  • Botellas, botes, latas (envase primario).
  • Bandejas, agrupaciones con film retráctil (envase secundario).
  • Cajas de cartón, pallets, film estirable (envase terciario).

Incluso los materiales de protección, como separadores, cantoneras, film protector o papel kraft, deben estar correctamente identificados si se comercializan como parte del embalaje del producto.

¿Cómo debe presentarse el etiquetado?

La normativa especifica que el etiquetado debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Ser visible y legible a simple vista.
  • Estar fijado de forma permanente, no puede borrarse fácilmente.
  • Estar en el idioma del país donde se comercializa el producto (por ejemplo, en español para España).
  • Incluir los códigos de identificación del material según el sistema europeo (Decisión 97/129/CE).
  • Incluir instrucciones claras de reciclaje o eliminación.

No se exige un formato único de etiqueta, pero sí se recomienda utilizar iconografía reconocible, como pictogramas de contenedores, para facilitar la interpretación por parte del usuario.

¿Qué consecuencias tiene no cumplir con la normativa?

Las empresas que no cumplan con la normativa de etiquetado en 2025 pueden enfrentarse a:

  • Sanciones económicas.
  • Retirada de productos del mercado.
  • Pérdida de reputación frente a consumidores y socios comerciales.
  • Imposibilidad de comercializar productos en ciertos mercados de la UE.

Además, se considera una infracción si el etiquetado induce a error sobre el reciclaje del envase o si no se proporciona información ambiental suficiente.

¿Cómo prepararse para cumplir con la nueva normativa?

1. Revisar los materiales utilizados en sus envases

Identificá todos los materiales que forman parte de sus envases (plástico, papel, cartón, metal, vidrio, etc.) y asignales el código correspondiente según la Decisión 97/129/CE y el Real Decreto 1055/2022.

2. Diseñar etiquetas claras y completas

Asegurese de que las etiquetas incluyan:

  • Código del material.
  • Indicación del contenedor o sistema de reciclaje.
  • Texto en el idioma del mercado objetivo.

3. Adaptar el etiquetado a todos los niveles del embalaje

No olvide que también deben etiquetarse los elementos del embalaje secundario y terciario. Por ejemplo, cajas de cartón, film estirable o bandejas plásticas.

4. Formar a su equipo y actualizar procesos

Capacite a sus equipos de producción, logística y diseño para que conozcan la normativa. Si usa maquinaria como flejadoras, enfardadoras o precintadoras, asegurese de que el etiquetado no se vea afectado por el proceso de embalaje.

5. Consultar con proveedores y especialistas

Trabaje de la mano con sus proveedores de embalaje para verificar que sus materiales cumplan con la normativa y estén debidamente identificados. También podra apoyarse en asesores legales o medioambientales especializados en legislación de packaging.

Conclusión

La normativa de etiquetado de envases que entra en vigor en 2025, y que forma parte del Real Decreto 1055/2022, representa un paso decisivo hacia una economía circular más eficiente, transparente y responsable. Para las empresas, adaptarse no solo es una obligación legal, sino una oportunidad para mejorar su impacto ambiental, fortalecer la confianza del consumidor y posicionarse como marca sostenible.

Prepararse desde ahora permitirá evitar sanciones y convertir el cumplimiento normativo en una ventaja competitiva. Desde Embaling, seguiremos atentos a estas novedades para ofrecer información útil y actualizada sobre el mundo del embalaje.

 

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